Caso civil. Construcción en terreno ajeno
Tomado de un caso real en mediación prejudicial obligatoria de la ciudad de Córdoba, Argentina. Se cambian los nombres por cuestiones de confidencialidad.
Javier y Andrea adquieren un lote en una localidad pequeña de las sierras de Córdoba. Luego de dos años comienzan a construir en el mismo y concluyen su vivienda, con perímetro alrededor de la misma de material y piscina en el patio trasero.
Luego de unos meses de mudarse y vivir en su nuevo hogar con toda la alegría y satisfacción del logro alcanzado, reciben un llamado de María, vecina del loteo, que les comenta que le han avisado que su lote (el de María), que debiera estar libre y limpio, se encuentra construido.
Ante ello, Javier y Andrea le responden que el único lote de esa manzana construido es el de ellos, que el resto está limpio.
Ante diferentes versiones, idas y vueltas, María llega al lugar y corrobora lo impensado: Javier y Andrea construyeron en el lote de su propiedad y no en el de ellos. Cabe destacar que ambos lotes son colindantes. Ante la terrible noticia, María lleva sus papeles y sus constancias, y les muestra a Javier y Andrea las pruebas del error que han cometido: Construyeron en el lote colindante y no en el propio.
Por un lado, Javier y Andrea entran en una crisis de llanto, tristeza e incertidumbre de no saber qué pasará con su vivienda, cómo solucionar lo ocurrido y qué posibilidades legales los asisten. Para ello deciden contratar a un abogado de confianza, el Dr. Aguilar.
Por su parte, María comienza a indagar cómo llegaron a construir y terminar su casa, de semejante tamaño e inversión, sin tener los mínimos recaudos. Les solicita estudios previos de medidas, subdivisión y planos, y ellos responden que no los tienen. Acusa a sus vecinos de imprudentes y de no querer invertir en la etapa previa a la construcción, por lo que los responsabiliza de la situación actual, solicita su lote de vuelta, limpio y apto para construir su casa. Acude a la consulta y comienza a asesorarse con el Dr. Martínez.
Ante ese pedido, Javier y Andrea le responden que lo que ella quiere es hacerse de una vivienda que no pagó, que quiere quedársela gratis y aprovecharse de su mala fortuna.
Ante ello, llegan a pedido del Dr. Martínez a la primera audiencia de mediación en un centro privado de mediación en Córdoba capital.
En primer lugar, la dupla de mediadoras procede a escuchar el relato de las partes. Primero el Dr. Martínez, abogado de la parte requirente, la señora María. Allí expone un relato que detalla la historia del conflicto, cómo se anoticiaron del problema y todos los recaudos que tomó su clienta para mantener su lote en perfectas condiciones. Asimismo mencionó un listado de gastos y daños de tipo moral que desearía cubrir.
Luego de ello, las mediadoras agradecieron la confianza y el relato, y dieron la palabra a la parte requerida. En ese momento toma la palabra el Dr. Aguilar, quien en primer lugar reconoce el error en el que ha caído su clienta y muestra su voluntad de solucionarlo.
Las mediadoras indagan sobre posibles modos de resolución, con preguntas como: ¿cómo pensaron que podemos solucionar esta cuestión?,
¿tienen alguna propuesta ya elaborada?
Ahí la parte requerida propone el intercambio de lotes, es decir, ellos ceden su lote y que el lote donde está la construcción sea escriturado a su nombre.
Ante ello, María manifiesta que es injusto, que ella no debería tener este problema ni tener que contratar abogado, pasar por semejante estrés y menos aún tener que erogar algún tipo de honorario de escribanía, mediación, etc. Recalca que ella hizo todo bien y que quiere tener todo como el estado original de las cosas.
Ante ese relato, Andrea comienza a llorar y las mediadoras deciden comenzar con audiencias privadas.
Una vez que Andrea se siente mejor, se retira a la sala de espera con su esposo Javier y su abogado. En la sala quedan entonces María con su letrado. Allí las mediadoras comienzan a preguntar qué solución le ven; el letrado manifiesta que él judicialmente podría solicitar que se tire abajo toda la construcción y se restituya el terreno en las condiciones originales, pero que entiende la situación de los requeridos y que sería mejor buscar otra solución.
María retoma su relato haciendo énfasis en su previsibilidad, en la falta de recaudos de los requeridos y en lo injusto de la situación. Allí una pregunta clave de una de las mediadoras: “María, entre nosotros, vos pensás que Andrea y Javier lo hicieron a sabiendas, que ganan algo con esto?”.
Allí ella manifiesta que no, enojada, pero reconoce que debe tratarse de un error. A lo que otra pregunta de las mediadoras continúa: “¿Cómo pensás que te sentirías si estuviera en riesgo tu vivienda de ese modo?”. Ante esta segunda pregunta María se molesta, responde que ella jamás estaría en esa situación porque ella es capaz de tomar todos los recaudos. Más allá de su molestia, cambia el discurso y manifiesta que podría conversar la posibilidad de cambio de lote, pero controlando que no tenga que “poner ni un peso”.
De ese modo, se sienta la base de un posible acuerdo basado en la posibilidad de cambio de dominio de los lotes, con las costas a cargo de los requeridos.
Luego de eso, en reunión privada con la parte requerida, se le trasladan opciones a las que adhieren sin objeciones.
Luego de eso, se hace una reunión conjunta donde se comienza la redacción de los pasos a seguir de manera judicial, gastos por cada acto jurídico y plazos legales de cada uno de ellos.
Se procede a la firma del mismo y se cierra la mediación con acuerdo total.
Interacción del caso con la IA de Negotiathor ODR
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- Primer prompt dado a la IA: se le solicita sugerencias de intervenciones y se va pegando el caso de a partes:

- Primer prompt dado a la IA: se le solicita sugerencias de intervenciones y se va pegando el caso de a partes:
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- Se sube la introducción al caso, se presenta el problema y la IA nos sugiere:
✅FASE 1: RELATO DEL CONFLICTO
Objetivo:
Que la mediadora (vos) escuche a cada parte relatar su versión de los hechos desde su propia perspectiva, sin interrupciones ni juicios, con foco en los hechos, emociones y percepciones.
Tu tarea ahora como mediadora:
- Dar la bienvenida a las partes.
- Proporcionar un marco de respeto y escucha activa.
- Invitar a cada parte a relatar su versión del conflicto (primero una, luego la otra).
- Fomentar que usen un relato cronológico y descriptivo.
- Se sube la introducción al caso, se presenta el problema y la IA nos sugiere:
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- Ante ello, se sube a la IA la parte del caso que muestra emoción en las partes y la IA nos responde:
Gracias por esta segunda parte. El conflicto ya comienza a mostrar no solo el error fáctico, sino también emociones fuertes, responsabilidad mutua, y una creciente escalada de tensión.
Esto nos lleva a la Fase 2 del modelo de negociación integrativa: Identificación de intereses.
🔹1. SUBIR AL BALCÓN (distanciamiento emocional)
Ejercicio práctico: Imaginá que estás “mirando desde un balcón” esta situación.
🧠 Tu tarea: Observá objetivamente a ambas partes y respondé:
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- ¿Qué conductas observás en cada parte?
- ¿Qué emociones aparecen?
- ¿Qué posibles preocupaciones no dichas podrían estar detrás de sus reacciones?
Escribí esas observaciones, y yo te doy retroalimentación.
🔹2. ESCUCHA ACTIVA: ¿Qué intereses subyacentes identificás?
Te doy ahora una breve simulación de un diálogo. Prestá atención, luego te voy a pedir que escribas qué intereses subyacentes podés identificar en cada parte.
4. Ante la sugerencia de la IA de que identifique intereses subyacentes, le solicitamos que nos diga cuáles son esos intereses subyacentes de las partes.
Con respecto a Javier y Andrea nos dice que sus intereses subyacentes son:
1.Seguridad patrimonial y estabilidad
→ Invirtieron todos sus recursos en una casa que ahora está en riesgo legal. Necesitan asegurarse de no perderlo todo.
2. Reconocimiento de la buena fe y el esfuerzo
→ Sienten que actuaron sin intención de dañar, con ilusión y esfuerzo. Buscan que no se los trate como aprovechadores o irresponsables.
3. Solución legal viable
→ Quieren una alternativa que no implique perder su casa y que les dé tranquilidad jurídica.
4. Reducción del conflicto
→ Buscan frenar el conflicto antes de llegar a una instancia judicial que pueda afectar aún más su vida y reputación.
Con respecto a María:
1. Recuperar su derecho sobre el lote
→ Quiere poder usar su terreno para construir, como había planeado. Su propiedad fue ocupada.
2. Reparación del daño y validación del agravio
→ Siente que se vulneró su derecho sin su consentimiento. Busca que se reconozca la gravedad del error cometido.
3. Responsabilidad por el acto
→ Espera que Javier y Andrea asuman que actuaron con negligencia y sin los debidos controles.
4. Certeza legal para el futuro
→ Necesita claridad sobre cómo recuperar su terreno o compensación para poder avanzar con su propio proyecto.
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- Ante esto se le comenta a la IA que María se encuentra reticente y que no quiere ceder el lote y la opción que plantea el Dr. de los requeridos del intercambio. Allí la IA nos da las siguientes pautas:
La respuesta es clave para tu rol como mediadora integrativa: cuando una parte rechaza la primera propuesta (en este caso, María rechaza el intercambio de lotes), tu tarea no es forzar el acuerdo, sino profundizar en sus intereses reales y facilitar la ampliación del campo de opciones.
✅ 1. Validar sus emociones (sin reforzar la rigidez)
Ejemplo de intervención:
«María, entiendo que estés sintiendo una gran frustración e injusticia por algo que nunca debería haberte pasado. Es importante para vos recuperar tu seguridad, tu tiempo y tus derechos sin que eso implique costos adicionales. Quisiera ayudarte a pensar juntas si existe alguna forma de reparar eso, sin que tengas que asumir un peso que no te corresponde.»
👉 Esto ayuda a que María se sienta comprendida, sin escalar.
✅ 2. Explorar intereses detrás de su negativa
En lugar de enfrentarla con la pregunta directa:
«¿Por qué no aceptás el lote de ellos?»
Probá con preguntas abiertas que exploren sus intereses subyacentes, como:
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“¿Qué sería lo más importante para vos que se repare en esta situación?”
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“Si no tuvieras que gastar dinero ni tiempo, ¿qué otras cosas te harían sentir que se ha hecho justicia?”
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“¿Hay algo que sí te parecería una forma digna de resolver esto, sin que pierdas tu lugar ni tu tranquilidad?”
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- Ante estas respuestas, le consultamos a la IA si le parecía que debían hacerse en audiencia privada o conjunta. Todo esto teniendo en cuenta que las mediadoras lo hicieron en audiencia privada. Si bien el mentor no lo sugirió, al preguntarle nos recomienda la audiencia privada.
✅ Entonces… ¿dónde hacer las preguntas que ayudan a abrir?
☑️ Audiencia privada: la más recomendable en este momento
¿Por qué?
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Te permite conectar con los intereses profundos de María sin presión de la otra parte.
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Podés bajar la emocionalidad y reducir la resistencia sin que ella sienta que debe “ceder terreno” públicamente.
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Podés ayudarla a pensar sin que esté en modo defensivo.
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Evitás que se genere una escalada o una ruptura en plena audiencia conjunta.
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Sugiere asimismo estas preguntas:
📌 En la audiencia privada con María, podés usar preguntas como:
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“¿Qué cosas son innegociables para vos en este momento?”
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“¿Qué sentís que te ayudaría a sentirte reparada, sin cargar con lo que no te corresponde?”
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“Si pudieras elegir cómo cerrar esta situación, ¿qué sería lo mínimo justo para vos?”
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“¿Te gustaría que exploremos maneras de que esta propuesta no implique ningún gasto para vos?”
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Como se puede observar, las preguntas sugeridas son diferentes a las utilizadas por las mediadoras en el caso original sin el uso de IA.
- Se le indica a la IA la pregunta que fue utilizada por las mediadoras y que, si bien tuvo el efecto buscado y propició un movimiento, un cambio de opinión en María, al momento de hacerla ella se había molestado. Ante esa pregunta sugerida, la IA nos responde:
⚠️ Depende del momento emocional y del vínculo que hayas creado.
Esta pregunta puede ser muy útil si ya validaste sus emociones y ella está en un momento receptivo.
Pero si María está muy alterada, podría percibirla como una maniobra para suavizar el conflicto o forzar empatía, y eso puede generarle resistencia o cerrarse más.
Si bien esto no se le informó a la IA, nos da una advertencia de que puede ser mal interpretada, tal como pasó en el caso real. Asimismo, la reformula en tres opciones diferentes:
💭 Versión indirecta (menos invasiva, más reflexiva):
“¿Te imaginás lo que puede estar pasando por la cabeza de ellos al darse cuenta del error que cometieron con su casa ya terminada?”
→ Permite empatía sin tocar directamente el «yo» de María.
💭 Versión con validación previa (para si está tensa):
💭 Versión emocional neutra (si hay algo de apertura):
“Si vos estuvieras en una situación en la que tu casa está en peligro, ¿qué necesitarías para sentir que alguien te está reparando el daño?”
→ Redirige la pregunta a una necesidad humana universal, sin hacerla defensiva.
Finalizado el caso la IA nos sugiere formatos de acuerdo para completar.
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Caso de mediación penal. conflicto juvenil en Carlos Paz
Introducción
A la salida de una fiesta de egresados del secundario, en un boliche frente al lago San Roque, en la ciudad de Villa Carlos Paz, un joven, T. F., es atacado por J. R. e I. B.
Padres que controlaban la fiesta intervinieron en la pelea y llamaron a la policía, y a los padres de los involucrados, puesto que todos eran menores de edad.
Ya que como consecuencia de la pelea no hubo más que unos rasguños y algunos moretones, los abogados de cada parte sugirieron la mediación, alternativa que fue bien recibida y aceptada por todas las partes involucradas (tanto los chicos como los padres accedieron).
Es ahí donde las partes se encuentran conmigo, Solana, mediadora.
Primeramente, me presento y les explico en qué va a consistir la mediación. Definimos el objetivo de la misma, el cual sería poder llegar a una disculpa por ambas partes y, de ser posible, transformar positivamente la relación de estas.
El caso fue abordado desde el paradigma de la justicia restaurativa, con el objetivo de transformar el conflicto relacional subyacente. Se identificaron indicadores de alta complejidad: múltiples partes implicadas, exposición mediática y la participación indirecta de adultos y abogados.
Así es como se iniciaron las convocatorias para realizar entrevistas individuales con cada joven involucrado, acompañado por un adulto responsable (padre, madre u otro referente), para conocer sus relatos individuales y así poder coordinar la reunión grupal.
Identificación de las partes
Por un lado, tenemos a T. F., un joven de diecisiete años, jugador de básquet en el equipo local de la ciudad, considerado un chico tranquilo y respetuoso por sus padres, profesores y compañeros, aunque cargado de estigma hacia los demás. En contraparte tenemos a J. R. e I. B., ambos jugadores de rugby en el mismo club deportivo local donde asiste T. F. son chicos considerados, en palabras de las partes, “jodones”, siempre haciéndole bromas a sus amigos, con personalidades más extrovertidas y relajadas que la de su contraparte.
Relatos
T.F. y sus padres (parte 1):
T. F. comenta que, dentro del boliche, durante la fiesta, empieza el altercado, cuando accidentalmente se choca con J. R. e I. B., haciendo que este segundo volcara su trago sobre el primero, manchándole toda la ropa. Como reacción a la mala respuesta recibida por parte de los chicos, T. F. no se disculpó y les devolvió el insulto.
Luego de dicha situación, el ambiente se puso tenso y estalló en golpes, gritos y arañazos entre los involucrados. El conflicto terminó en la vía pública, con los chicos todavía golpeándose, sus amigos grabando y alentando la pelea y, finalmente, con la intervención de la policía.
T.F. remarcó durante todo su relato que J. R. e I. B. son unos brutos y unos salvajes, condición aparejada al hecho de practicar rugby. Aquí ya pude detectar un sesgo que, de no tratarlo, podría dificultar el fin transformador de la mediación.
J. R. y sus padres, e I. B. y sus padres (parte 2):
Sus relatos coincidieron en gran parte con el de T. F., todo inició con una bebida volcada, una disculpa que no sucedió e insultos.
El diferencial es que J. R. e I. B. se quejaron del estigma con el que viven a diario por el simple hecho de ser rugbiers, cómo toda la gente los trata de golpeadores y abusadores, y cómo les hacen “saltar la térmica” con esas acusaciones constantes, de parte de sus compañeros y de los padres de los mismos.
Pude definir certeramente que la causa principal del conflicto, el núcleo del mismo era el sesgo social generado alrededor de los rugbiers y, en contraparte, la reacción de los mismos.
Análisis
Una vez finalizadas las entrevistas individuales y analizada la información obtenida, se convocó una primera reunión grupal con todos los jóvenes involucrados. Se definió una agenda con tres ejes principales:
- Estigmatización de los rugbiers: se detectó que existía una percepción negativa hacia este grupo, asociándolos con actitudes violentas.
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- Modos de relación en espacios compartidos: se abordaron las dinámicas relacionales en eventos comunes, proponiendo nuevas formas de vinculación y fomentando el conocimiento mutuo desde espacios diferentes a los competitivos.
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- Consecuencias de la rivalidad: se reflexionó sobre los efectos negativos de la violencia, tanto físicos como sociales, y se promovió una construcción conjunta de acuerdos pacíficos.
Ejercicios
a) Intervenciones exploratorias (como el ejercicio del balcón, donde ven la problemática “desde afuera”) y preguntas circulares para cuestionar la visión negativa que T. F. tenía sobre los rugbiers.
b) Luego se dio la posibilidad de abrir el diálogo entre las partes y trabajar en el reconocimiento y en la revalorización del otro más allá del deporte que practiquen.
c) Fomentar la escucha activa entre las partes, principalmente entre los chicos, para que puedan abrirse y sentirse escuchados.
d) Ejercicio de empatía, donde cada parte recibirá un papelito con el inicio de una oración (por ej., lo que más me dolió de la situación fue…) para que ellos mismos la completen, logrando una apertura del diálogo mediante un ejercicio didáctico donde todos tengan el mismo tiempo y atención al tomar la palabra, con el fin de que todos puedan ser comprendidos.
Luego de los ejercicios, le propuse a los chicos, que generen un brainstorming (o tormenta de ideas) con al menos diez ideas sobre cómo podrían hacer para solucionar este conflicto que los une, y cómo mantener una buena relación en el futuro, no solo entre ellos, sino entre ambos grupos de amigos en su totalidad.
Padres
Paralelamente, se organizaron entrevistas con los padres, quienes manifestaban posiciones protectoras, pero también mantenían prejuicios hacia el grupo contrario. Se detectó que sus actitudes obstaculizaban el proceso restaurativo.
Ante la madurez mostrada por los jóvenes, estos solicitaron una reunión exclusiva para los padres, con el fin de que ellos también pudieran cambiar su mirada. Esta instancia fue más difícil que con los jóvenes, ya que los adultos presentaban resistencias hacia los ejercicios y estaban acompañados por abogados.
Se organizaron reuniones privadas con los abogados, quienes fueron invitados a participar como ciudadanos comprometidos con la comunidad y no desde su rol legal. Sorprendentemente, aceptaron esta propuesta y colaboraron en el diseño de una estrategia de abordaje pacífico, basada en el modelo “ganar- ganar”.
Luego de muchas charlas y varios ejercicios fallidos, logramos que los padres de las partes puedan abrirse y aceptar el hecho de que no está bien culpar o demonizar al hijo de alguien más solo por el estigma personal. Lograron llegar al acuerdo de mantener reuniones de padres con todos aquellos que tengan hijos en último y penúltimo año del secundario, en pos de realizar actividades donde los chicos puedan divertirse y, a su vez, llevar a cabo ejercicios de reconocimiento y revalorización del otro, disfrazados de actividades deportivas y artísticas.
Consolidación
Gracias a estas movilizaciones, se continuó el trabajo con los jóvenes, quienes expresaron con claridad su deseo de resolver el conflicto por medio del diálogo. Reconocieron que, al formar parte de la misma comunidad, era inevitable encontrarse en el futuro. Esta toma de conciencia facilitó una segunda ronda de entrevistas y encuentros grupales.
A lo largo del proceso, los participantes lograron:
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- Aclarar las diferencias que alimentaban la rivalidad.
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- Comprender las consecuencias reales de su accionar.
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- Acordar formas nuevas y pacíficas de relacionamiento futuro.
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- Revincularse positivamente tanto entre ellos como con sus respectivos grupos.
Resultado final
Los chicos lograron transformar su rivalidad en una alianza fructífera con beneficios futuros, creando ahora, junto a una asociación de padres, actividades deportivas y artísticas para que los jóvenes de la ciudad puedan reunirse y tratar sus diferencias en un ambiente seguro y conocido, para así reconocerse y revalorizarse mutuamente, evitando conflictos futuros.
El caso fue exitosamente cerrado con una resolución restaurativa. Se produjo una transformación del conflicto, pasando de un escenario confrontativo a uno colaborativo. La mediación no solo permitió reparar el daño, sino también sembrar bases para futuras relaciones respetuosas entre los jóvenes y su entorno.
Capturas de pantalla de NegociaThor One
Practiqué la solicitud de guía y ejemplos de ejercicios para lograr que las partes logren el reconocimiento mutuo y el acuerdo ganar-ganar requerido al inicio de la mediación.








Caso sobre aumento de cuota alimentaria
Parte patrocinada: R. C.
Docentes responsables: Gabriela Laura Teves.
Carátula: “C., R. c/ F., P. s/ aumento de cuota alimentaria”.
Materia: aumento de cuota alimentaria, de común acuerdo se amplía a régimen de comunicación.
Hechos del caso
En el centro de mediación recibimos a R. C., progenitora requirente, y a P. F., requerido, ambos progenitores de A., de nueve años, y de J., de cuatro años de edad.
R y P. se separaron hace dos años y desde entonces, ella vive con los dos niños de la pareja y con su hija N., de quince años, nacida de una relación anterior, habitando los cuatro la que fuera vivienda familiar. R. es docente de nivel primario y P. es kinesiólogo, ambos se desempeñan en el ámbito del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, poseen aspecto prolijo y un vocabulario acorde a su formación. Se presentan acompañados por sus abogados.
El objeto de la mediación es “aumento de cuota alimentaria” y fue solicitada por R., consultante del servicio. Una vez instalados en la sala, R. manifestó que tenían un acuerdo logrado en una mediación anterior que databa de hacía más de un año, ambas partes lo traían consigo. El acuerdo daba cuenta de una cuota mensual de $xxxx, gastos de expensas y servicio de cable, a cargo de P. Se preveía que dicha suma sería actualizada de común acuerdo transcurrido un año de la firma del convenio. Asimismo, se establecía la atribución de la vivienda a favor de la madre y los niños por el plazo de un año. Dicho inmueble era de propiedad del tío de P., que a su vez era abogado y socio de la letrada que se presentaba patrocinando al requerido. Al momento de la mediación esta atribución de vivienda se encontraba vencida.
R. manifestó que la suma en concepto de alimentos no se había modificado porque “no habían hablado”. Ella también planteó una modificación del acuerdo en lo que se refería a los días de actividades de sus hijos. Las partes accedieron de común acuerdo a ampliar el objeto de la mediación a régimen de comunicación.
En lo que a ello respecta, el acuerdo que tenían contemplaba una detallada y minuciosa mención de días, horarios, lugares y actividades en que los niños estarían con R. y P., así como también días y horarios en los que este los llamaría por teléfono.
La modificación al régimen de comunicación que R. pretendía consignar consistía en cambiar de día la actividad deportiva que una de las niñas realizaba. Esta podría considerarse una modificación menor; sin embargo, ello, así como el exhaustivo detalle del acuerdo que tenían y la falta de intento de diálogo directo en torno al aumento de la cuota, determinaban la presencia de un componente que signó el desarrollo de la mediación: la comunicación entre las partes no era eficiente y la pésima relación interpersonal era fuente de conflictos.
P. comentó su preocupación ante fallidos llamados telefónicos destinados a comunicarse con sus hijos, manifestó su interés por “no perder lo cotidiano”. Surgieron mutuamente reproches, exigencias de puntualidad, atribución de malas intenciones. Asimismo, P. planteó la necesidad de pagar los impuestos y deuda de ABL de la casa de su tío –dador del inmueble– y manifestó también el interés por mejorar el plan de salud de sus hijas, para lo cual, comentó, sería necesario cambiar la titularidad de la obra social (ambos progenitores poseían la misma). Propuso incluir tanto a R. como a la hija de esta a fin de satisfacer el interés expresado por la requirente de colocar en situación de igualdad a todos sus hijos.
Estrategia desplegada
Se procuró trabajar en el nivel de la relación entre R. y P. y de la comunicación existente entre ellos, ayudándolos a reflexionar sobre la propia percepción, en tanto muchas de las intenciones atribuidas al otro encontraban arraigo en un enojo que los apartaba de la realidad. El interés compartido por ambos progenitores consistente en mantener estrecho vínculo con los hijos, siendo padres “presentes”, enfocados en obtener lo mejor para los niños, fue favorable para alentar la mutua comprensión de intereses y necesidades, que redundarían en un beneficio para sus hijos.
Se logró avanzar en la actualización de una cuota alimentaria, así como también en prorrogar la atribución de vivienda familiar por un año más, manifestando la letrada de P. que ello podría ser ratificado por el tío de este (abogado y socio de la letrada). También se logró ampliar y flexibilizar los días y horarios de llamadas telefónicas que P. haría para contactarse con sus hijos. R. y P. se pusieron de acuerdo en la necesidad de pagar los impuestos de la vivienda de la propiedad tanto en lo sucesivo como en lo atinente a la deuda generada, satisfaciendo con ello un interés expresado por la letrada de P.: “Páguenle los impuestos a mi socio, que está poniendo una vivienda de la manera más desinteresada”.
Sin embargo, en la cuestión relativa al cambio de titularidad de la obra social, R. se expresó mediante una posición rígida y negativa a los intereses de P. y de los niños, manifestando que no accedería al cambio pretendido. Se trabajó en la generación de distintos supuestos que pudieran preservar la igualdad de los hijos que, como expresión de su interés, manifestaba R.; sin embargo, no se logró correrla a otra posición que satisficiera tal interés. Y, una vez más, el enojo y el rencor que se advertía en ellos fue ganando terreno. El acuerdo formal no fue posible.
Resolución obtenida
No obstante la falta de acuerdo, los abogados, que se mostraron colaboradores en el transcurso de la mediación, intercambiaron datos en vistas a una posible formalización de los logros obtenidos en mediación.
Impacto social del decisorio obtenido en el reconocimiento y/o restitución del derecho o derechos vulnerados
Si bien no se suscribió acuerdo, se logró entablar diálogos que permitieron avanzar en temas que las partes, de por sí, no habían siquiera intentado, dejando abierta la posibilidad de concretarlo y plasmarlo en un acuerdo escrito. Se resalta que el protagonismo que toda mediación supone contempla también la posibilidad de que un acuerdo no se concrete cuando las partes así lo deciden, a pesar del esfuerzo y voluntad de los distintos operadores que intervienen en el conflicto.








































Caso de conflicto comunitario
Conflicto ficticio: humedades en departamentos.
Contexto: departamentos de un edificio con 15 departamentos en su totalidad, 3 departamentos por piso.
Actores: vecinas propietarias del Edificio X: parte 1, Maricela, propietaria del departamento de PB; parte 2, Laura, propietaria del departamento del primer piso; parte 3, administrador del Edificio X.
Maricela (parte 1), propietaria de un departamento de planta baja del Edificio X, manifiesta que compró ese departamento como inversión con el fin de alquilarlo. Los anteriores inquilinos se fueron producto de las grandes humedades que tiene el departamento, con las paredes descascaradas, moho y mosaicos levantados.
Señala que, cuando le señaló a la propietaria del departamento de arriba que la humedad cada vez avanzaba más y que tenía que ver qué estaba pasando en su departamento, le dijo que no era su problema y que debía arreglar ella; Maricela dice: “Me trató muy mal”.
Identificación de intereses ocultos y causas del conflicto
Identificación de intereses: resarcimiento económico por los gastos que debió realizar para acondicionar el departamento y, además, todos los alquileres que se perdió de percibir por el mal estado del inmueble, ya que no pudo alquilarlo por un largo periodo.
Causas del conflicto: humedades provenientes del departamento de arriba, falta de cooperación de la vecina, quien no asume que también es un problema de ella, hace ya un año y medio que Maricela espera que se lo arreglen y ni el administrador ni Laura hicieron algo.

















































